La Smart City de Santander (principalmente a través del proyecto “Santander Smart Citizen” y la plataforma Smart City) nació como un proyecto de ciudad inteligente que buscaba integrar servicios digitales, participación ciudadana y gestión de datos urbanos para lo cual se han invertido millones de euros, más otros contratos municipales anuales para la plataforma y la oficina técnica, así como otros más que usan la excusa de este proyecto para darles cobertura.
Este proyecto se creó con el objetivo de modernizar la gestión municipal, facilitar nuevos servicios digitales (tarjeta ciudadana, app única, venta online, participación, espacios tecnológicos) y aprovechar la infraestructura de sensores del proyecto europeo Smart Santander, pero como todo en esta ciudad, una cosa es vender un proyecto y otra hacer su seguimiento y cumplimiento, fiscalizando sus resultados y la inversión en el mismo. De hecho, este proyecto presenta importantes retrasos y un grado de cumplimiento desigual respecto al cronograma publicado en la propia web del proyecto municipal.
Si miramos la documentación de Red.es y del proyecto “Santander Smart Citizen” se establecen como líneas de actuación: una aplicación móvil única de ciudad, sistema de tarjeta ciudadana y monedero (“wallet”), iniciativas de participación y presupuestos participativos, atención ciudadana multicanal y la creación de espacios tecnológicos interactivos en la vía pública. Es decir, se enmarca la iniciativa en la mejora de los servicios públicos mediante la transformación digital, el impulso de la industria tecnológica y el aumento de la participación ciudadana a través de herramientas digitales. Pero no sólo eso, es que en la web oficial del proyecto se publica un cronograma en el que la mayoría de servicios (tarjeta ciudadana, app de ciudad, web de participación, venta de entradas, atención multicanal, espacios tecnológicos) figuran con un horizonte de implantación total en torno a 2023-2024 y todos en 2025, de modo que, a día de hoy, ya casi en 2026, deberían estar plenamente operativos.
Desde el Grupo Regionalista hemos perdido la cuenta de las veces que los santanderinos se han dirigido a nosotros para preguntarnos qué es la Smart City o qué gasto total ha tenido su implantación; porque oyen hablar de ella, con grandes titulares en los medios afines y grandes palabras, …. y la realidad parece que tumba sus titulares.
Pero no sólo eso, es que la propia web municipal del proyecto presenta un estado de desactualización preocupante y en la sección “Actualidad” hay noticias de 2022 y 2021. Las propias redes sociales vinculadas a este proyecto son seguidas por escaso número de personas. Así en una de ellas la cifra de seguidores es de 38 personas, lo cual no nos extraña ya que su última publicación es del 16 de junio de 2022, mientras que en otra la última publicación es de hace 132 semanas y cuenta con 96 seguidores y la tercera red social con 19 seguidores…
Los ciudadanos de Santander merecen una respuesta a la inversión que se ha realizado, a por qué no se ha cumplido el cronograma publicado, no se ven los resultados de estas inversiones millonarias ni el ciudadano aprecia ninguna mejora más allá de los pantallones colocados por toda la ciudad y que no funcionan. Los santanderinos merecen respuestas y que se dé explicaciones claras sobre este punto y el estado y desarrollo de esta Smart City. Por todo lo expuesto, el Grupo Municipal Regionalista presenta la siguiente
PROPUESTA DE ACUERDO
- Convocar la Comisión de innovación, turismo, comercio y dinamización con el fin de dar cuenta del proyecto “Santander SmartCitizen”.
- Llevar a cabo una auditoría del proyecto denominado “Santander SmartCitizen” en la que se determine como mínimo: el importe total asignado, el destino de ese dinero, los objetivos cumplidos, cronograma y los retornos del mismo.

