El reciente ascenso del Real Racing Club a la Primera División del fútbol español no representa únicamente un éxito de carácter deportivo. Este hito, que supone que el club jugará su 45 temporada en la máxima competición futbolística del país, ha trascendido las fronteras del terreno de juego y se ha convertido en un fenómeno social de enorme magnitud.

Durante las semanas de competición y las celebraciones, miles de santanderinos de todas las edades, condiciones y barrios inundaron las calles bajo una misma bandera y una ilusión compartida. Lo que vivimos durante aquellas semanas fue mucho más que un ascenso. Fue una ciudad entera unida por una misma ilusión. Miles de personas llenaron las calles, compartiendo una emoción colectiva que ya forma parte de nuestra historia y, por eso, creemos que Santander tiene la obligación de conservar ese recuerdo y convertirlo en patrimonio para las generaciones futuras.

Con más de un siglo de existencia, el Real Racing Club está indisolublemente ligado a la historia de Santander y de Cantabria. Generaciones enteras han compartido vivencias al compás de la trayectoria de un club que actúa como uno de los principales embajadores de nuestra tierra a nivel nacional e internacional. El Racing ha acompañado la vida de generaciones enteras de santanderinos. Ha sido motivo de alegrías, de decepciones, de esperanza y de orgullo. Y el reciente ascenso ha vuelto a demostrar que pocas cosas son capaces de unir tanto a la ciudad como su equipo. Por eso, desde el Grupo Municipal Regionalista creemos que ha llegado el momento de que la ciudad corresponda a este sentimiento con una intervención permanente que rinda tributo a la historia del club, a esta temporada y, sobre todo, a la afición.

Bajo esta premisa proponemos la creación del ‘Pasaje Verdiblanco’, un proyecto artístico e integral diseñado para transformar el túnel de Puertochico y sus accesos exteriores en un gran espacio conmemorativo y permanente. El objetivo puede parecer ambicioso, pero a nuestro entender es necesario, ya que solucionaría dos problemas en uno. Por un lado, adecentar y dignificar un lugar de paso que actualmente presenta un estado de deterioro, lleno de suciedad y con una falta de mantenimiento absoluta en un lugar de memoria, creando un nuevo espacio urbano para que Santander recuerde para siempre uno de los momentos más emocionantes vividos por la ciudad en los últimos años. Por otro lado, debemos recordar que este túnel es un lugar icónico en el recorrido que habitualmente realiza la afición racinguista, especialmente las peñas, hacia los Campos de Sport. Las ciudades no solo se construyen con calles y edificios; también con recuerdos compartidos. En este sentido, ‘Pasaje Verdiblanco’ quiere ser ese lugar donde la historia del Racing y la historia de Santander caminen para siempre de la mano

Así, este pasaje se proyecta como un recorrido visual que representará momentos históricos, imágenes de la celebración del último ascenso, escudos y fechas emblemáticas y retratos de los jugadores y entrenadores que han marcado época. De este modo, Santander se alineará con las grandes capitales europeas —como Liverpool, Nápoles, Bilbao o Dortmund— que han sabido intervenir sus infraestructuras urbanas para conmemorar su memoria deportiva, logrando revitalizar entornos urbanos, potenciar el comercio local y generar nuevos puntos de interés turístico de primer orden. Porque no estamos proponiendo únicamente decorar un túnel, sino crear un lugar que con el paso de los años siga emocionando a quienes lo atraviesen. Las grandes ciudades saben conservar aquellos momentos que las definen y Santander tiene la oportunidad de hacerlo con uno de los acontecimientos más felices de su historia reciente.

Esta moción no se presenta como un proyecto constructivo cerrado, sino como el punto de partida de un proceso participativo que permita desarrollar la mejor propuesta posible. De esta manera, ‘Pasaje Verdiblanco’ aspira a ser un proyecto de ciudad que trascienda las diferencias políticas de esta Corporación y que una a todos en el sentimiento racinguista. Para asegurar el éxito, el rigor histórico y la máxima calidad artística de la intervención, se propone el desarrollo de un proceso estructurado en tres ejes fundamentales: la convocatoria de un concurso público de ideas para creadores; la constitución de un grupo de trabajo multidisciplinar compuesto por el Ayuntamiento, el Real Racing Club, la Asociación de Peñas Racinguistas y expertos en arte y patrimonio; y la búsqueda de un modelo de financiación mixto público-privado que minimice el impacto sobre las arcas municipales mediante el patrocinio de empresas comprometidas con el tejido social local.

En conclusión, este proyecto no pretende no pretende ser únicamente un homenaje al ascenso de esta temporada. Su vocación es convertirse en el primer museo urbano permanente dedicado al Real Racing Club, un espacio capaz de recorrer más de un siglo de historia verdiblanca y de reconocer el papel que el club ha desempeñado como uno de los grandes embajadores de Santander y de Cantabria.

Por todo lo expuesto, el Grupo Municipal Regionalista presenta al Pleno del Ayuntamiento de Santander la siguiente

PROPUESTA DE ACUERDO:

  1. Convocar un concurso público de ideas, dirigido a artistas, arquitectos, diseñadores y creadores, para seleccionar la propuesta artística que mejor represente la historia del Real Racing Club, el sentimiento de su afición y su estrecha vinculación con Santander en el denominado ‘Pasaje Verdiblanco’.
  2. Crear un grupo de trabajo, integrado por el Ayuntamiento de Santander, el Real Racing Club, la Asociación de Peñas Racinguistas, representantes del ámbito cultural, artístico e histórico de la ciudad y especialistas en patrimonio y arte urbano, con el objetivo de definir los contenidos del proyecto y garantizar su calidad artística y su rigor histórico.
  3. Buscar un modelo de financiación público-privada, promoviendo la colaboración con empresas, entidades e instituciones comprometidas con Santander y con el Racing, para que el impacto económico para las arcas municipales sea el menor posible.