La Biblioteca de Marcelino Menéndez Pelayo es una de las joyas patrimoniales de la ciudad de Santander. Se trata, sin duda, de la mejor biblioteca de fondos históricos de Cantabria, la primera en España con origen en una colección privada y una de las 10 más importantes de este tipo. La colección está compuesta por más de 42.000 volúmenes, entre los que se incluyen 1.000 manuscritos y una veintena de incunables. Tal es la importancia de esta colección y del edificio destinado a albergarla, que este fue declarado como Monumento Histórico Artístico (hoy BIC) en 1982 y a su inauguración en agosto de 1923 acudió el propio rey Alfonso XIII.

Tras la muerte de Menéndez Pelayo en 1912, quien legó al Ayuntamiento de Santander su colección bibliográfica y documental y el edificio, Leonardo Rucabado fue el encargado de reformar el pabellón que el padre del escritor había mandado construir frente a la casa familiar. El aclamado arquitecto montañés, que no pudo ver la finalización de las obras, dio al edificio un estilo historicista de influencia barroca y herreriana en homenaje a los gustos y preferencias del autor santanderino. Rucabado, una de las figuras más destacadas de la arquitectura regionalista cántabra y defensor de la recuperación de las formas tradicionales, concibió la biblioteca como un auténtico templo del saber. Su diseño combinó sobriedad y monumentalidad, sintetizando la admiración de Menéndez Pelayo por el Siglo de Oro español. De esta manera, el edificio no solo cumple una función práctica como depósito de libros, sino también simbólica: representa la unión entre la erudición del sabio santanderino y la identidad cultural de Cantabria.

En el 2010 el Ayuntamiento de Santander encargó al Instituto de Patrimonio Cultural de España (IPCE) un estudio sobre la conservación de los fondos y la restauración del edificio y en enero de 2018 se firmó un protocolo general de colaboración entre el ministro de Fomento, entonces Íñigo de la Serna, y la alcaldesa de Santander, que dio inició al proceso de rehabilitación integral de la biblioteca, que a día de hoy no ha finalizado y que durante todos estos años ha estado marcado por las modificaciones y las trabas administrativas.

Según se estipulaba en el acuerdo firmado, el Ayuntamiento de Santander se encargó de la redacción del proyecto, de la dirección de obra y de costear el traslado y custodia de los ejemplares durante la duración de las obras, mientras que el Ministerio de Fomento financió y licitó los trabajos, adjudicados por un presupuesto de 1.040.334 euros. La actuación contemplaba una intervención integral del edificio con la rehabilitación interior, la restauración de fachadas y el cerramiento exterior y del jardín. También incluía la sustitución de estanterías y mejora de sistemas eléctricos, la iluminación LED, calefacción y protección solar, así como mejoras acústicas y saneamiento de humedades, todo ello respetando los materiales y elementos históricos.

Tras varios retrasos administrativos y tras trasladar los fondos a la Biblioteca Central, en junio de 2020 el Ministerio licitó las obras y un mes después el equipo de gobierno municipal aprobó el proyecto modificado según las indicaciones de Fomento, todo ello para comenzar en otoño de ese año con la rehabilitación. No obstante, hubo que esperar un año más para que los trabajos diesen comienzo. Esto sucedió en octubre de 2021 con un plazo de ejecución previsto de 16 meses, por lo que la rehabilitación del edificio debía haber finalizado en febrero de 2023.

Sin embargo, al poco tiempo, en la primavera de 2022, las obras tuvieron que paralizarse para modificar el proyecto, ya que la redacción inicial no tenía en cuenta las medidas de conservación y seguridad para los archivos bibliográficos, valorado en más de 77 millones de euros, y tampoco tenía en cuenta el material real de la fachada, que no era de piedra sino de ladrillo con mortero. Este modificado, por supuesto, incrementó el presupuesto inicial del proyecto.

A finales del verano de 2023 el Servicio de Patrimonio del Gobierno de Cantabria paralizó de nuevo la obra por la destrucción del pavimento de la planta baja. Esta nueva situación provocó que en la primavera de 2024 la empresa adjudicataria renunciara a continuar las obras, que llevaban paralizadas casi ocho meses y había sufrido varias modificaciones, y que el Ministerio tuviese que licitar de nuevo el proyecto.

En paralelo a este proceso, el Ayuntamiento de Santander redactó y entregó en julio de 2024 el proyecto de ejecución redifundido a la Dirección General de Cultura y Patrimonio Histórico del Gobierno de Cantabria y actualmente está a la espera de recibir el dictamen por parte de este Servicio con la intención de que las obras puedan retomarse a la mayor brevedad.

Por todo lo expuesto en la exposición de motivos, el Grupo Municipal Regionalista presenta la siguiente

PROPUESTA DE ACUERDO

  • Instar al Gobierno de España a reanudar los trabajos de rehabilitación de la Biblioteca y Casa Museo de Menéndez Pelayo.