A lo largo de su vida, el navegante y explorador cántabro Vital Alsar Ramírez (1933–2020) llevó el nombre de Santander por todo el mundo a través de gestas oceánicas de trascendencia internacional.
En 1978 Vital Alsar, como continuación de la “Ruta Orellana” iniciada en 1977 para recrear el viaje de Francisco de Orellana por el Amazonas, se embarcó en una nueva travesía, que denominó ‘Mar, hombre y paz’ y que le llevó navegando desde Tampico (México) hasta Santander a bordo de tres galeones construidos a imitación de los utilizados por Francisco de Orellana, y a los que llamó ‘Ana de Ayala’, ‘Cantabria’ y ‘Quitus Amazonas’. A su llegada en 1978, Alsar entregó como obsequio a la ciudad el ‘Cantabria’, y el Ayuntamiento, con el respaldo de la antigua Diputación Provincial y la Cámara de Comercio, adquirió en 1980 las otras dos embarcaciones y se comprometió al debido mantenimiento de todos los galeones. El 31 de mayo de 1980, tras ser rescatados por la Asociación Vital Alsar y estar a punto de perderse, los tres galeones se instalaron en la Península de La Magdalena. Poco después, se colocó junto a los galeones La Balsa (la original, que había sido donada en su día a la ciudad), con la que Vital Alsar cruzó el Pacífico en 1970, la cual se deterioró rápidamente por la acción del clima (y la inacción del ayuntamiento), y que hubo de ser reemplazada posteriormente por una réplica construida con materiales sintéticos. También se instaló en 1980 la burbuja de salvamento que había sido remolcada por el galeón ‘Cantabria’ durante más de 7.000 millas, la cual también posteriormente hubo de ser restaurada. Todos estos elementos forman hoy parte del museo al aire libre ‘El Hombre y la Mar’, que homenajea al navegante santanderino.
Desde su instalación, los tres galeones se convirtieron en un símbolo del patrimonio marítimo y cultural de la ciudad y un gran reclamo para visitantes de todos los lugares del mundo siendo un museo al aire libre de referencia en Cantabria. Sin embargo, la falta de mantenimiento y la dejadez a lo largo de todos estos años ha provocado que el legado de Alsar esté a punto de desaparecer.
En la última visita a nuestra ciudad de Vital Alsar antes de fallecer la alcaldesa, Gema Igual, manifestó que era una “suerte” tener este espacio en Santander y conservar en él los tres galeones originales para “ensalzar el legado de Vital Alsar. ¿Qué pensaría ahora el marinero al ver el estado en el que se encuentran? ¿Qué opinaría de que la Paloma de la Paz (mascarón de proa del Zamná) instalada en Gamazo en su recuerdo no pueda ser visitada porque la falta de mantenimiento ha deteriorado y obligado a cerrar la Duna de Zaera durante meses? ¿Y qué diría de que el centro de interpretación del litoral rebautizado con su nombre lleve cinco años cerrado?
Desde el Grupo Municipal Regionalista llevamos tiempo solicitando que se actúe con urgencia para reparar los tres galeones. Desde hace aproximadamente un año, esperamos el informe prometido por el equipo de Gobierno, a través de los talleres municipales, para valorar su actual estado y la viabilidad económica de su rehabilitación. Fuimos pacientes, conscientes de la complejidad que podía llevar esta tarea, y hasta febrero de 2025 no solicitamos formalmente dicho informe. Este grupo ha tenido que registrar su petición un total de diez ocasiones hasta que hace unas semanas recibimos una respuesta.
Siete meses después hemos constatado lo que temíamos, que la alcaldesa, Gema Igual, no quiere hacer nada por salvar estas embarcaciones y va a dejar que se caigan. Solo así se explica que los galeones no hayan sido rehabilitados durante todos estos años y que desde el equipo de Gobierno señalen en su escrito que no se puede «obtener un presupuesto que valore la intervención, que pasaría por crear una réplica,» ya que «la actividad de carpinteros de ribera, calafeteros o carpinteros navales con capacidad para desarrollar un navío de esas características, son oficios desaparecidos en España. Una afirmación totalmente incierta como hemos podido ver en los últimos días en los que más de una empresa se ha ofrecido a valorar y llevar a cabo la reparación de estas embarcaciones. Sólo gracias a la acción de este grupo regionalista los santanderinos han podido saber cuál era el destino que se quería para estos galeones, por parte del equipo de gobierno que parece ser no pensaba comunicar a la ciudadanía, sino que gracias a nuestra denuncia varias empresas se pusieron en contacto con medios de comunicación donde se publicó y, ante la alarma social, constataron lo que ya advertimos: que los galeones a pesar del abandono continuado durante años por este Ayuntamiento aún se podían salvar.
Para los regionalistas esta inacción y, prácticamente negligencia, no es más que una nueva muestra de desprecio del PP santanderino por el patrimonio de la ciudad, algo a lo que ya nos tienen acostumbrados. Una inacción, cuando no promoción de la destrucción del patrimonio, de la que nos sobran ejemplos, como el depósito de Cueto, la Plaza de Italia, el entorno de El Cabildo….
PROPUESTA DE ACUERDO
• El compromiso firme de este Ayuntamiento por la restauración, conservación y puesta en valor del museo al aire libre ‘El Hombre y la Mar’.
• Establecer un calendario de actuaciones conforme a las indicaciones de los técnicos que permitan llevar a cabo un mantenimiento adecuado de todos los elementos y, especialmente, de los galeones.

