En los últimos meses se ha producido un alarmante aumento de suciedad provocada por los excrementos de palomas en numerosos puntos de la ciudad de Santander, principalmente en aceras, fachadas, cubiertas y balcones. Una situación que acrecienta el deterioro general de la limpieza urbana, con incidencia en todos los barrios, y que agrava la sensación de abandono que trasladan cada día más vecinos.

Las heces de estas aves no solo ensucian y deterioran el espacio público y el patrimonio de la ciudad, sino que también suponen un riesgo para la salud pública, al favorecer la proliferación de hongos, bacterias y otros patógenos, e incrementan la sensación de insalubridad en la vía pública. A ello se añaden las molestias derivadas de ruidos, olores y daños en el mobiliario urbano y en las viviendas particulares.

Muchos ayuntamientos españoles ya han abordado este problema mediante planes específicos de control poblacional y de reducción de excrementos, combinando medidas de limpieza intensiva con actuaciones preventivas y disuasorias respetuosas con el bienestar animal. Uno de los más recientes es Tarragona, donde pretenden reducir a un tercio las 18.000 aves actuales a través de un plan de choque en más de 80 puntos críticos del municipio colocando barreras y elementos homologados para dificultar el acceso de estos animales con un presupuesto total de 230.000 euros y una inversión inicial de 25.000 euros. Además, se ha puesto en marcha un servicio de atención ciudadana para que los vecinos puedan informar de los focos de suciedad. Otras ciudades españolas aplican desde hace años métodos anticonceptivos para el control ético de la población de palomas, combinando la administración de pienso específico con otras medidas preventivas y de limpieza. Es el caso, por ejemplo, del Ayuntamiento de Barcelona, que desde hace años suministra maíz tratado con sustancias anticonceptivas autorizadas a través de dispensadores controlados en los principales puntos de concentración de estas aves, logrando una reducción muy significativa de la población de estas aves en las zonas intervenidas y, con ello, de la presencia de excrementos en el espacio público.

En Santander ya se han desarrollado campañas puntuales de control de palomas, la última en 2022, pero la proliferación actual y la acumulación visible de excrementos demuestran que las actuaciones realizadas hasta la fecha han sido insuficientes para frenar lo que muchos consideran ya una verdadera plaga de suciedad e insalubridad. Por tanto, es necesario poner en marcha un plan integral, estable en el tiempo, con medios suficientes y criterios técnicos claros que aborde simultáneamente el control de la población de palomas, la prevención de nuevos focos y la limpieza intensiva de las zonas actualmente afectadas.

Por todo lo expuesto, el Grupo Municipal Regionalista presenta al Pleno del Ayuntamiento de Santander la siguiente

PROPUESTA DE ACUERDO:

  1. Llevar a cabo una limpieza intensiva y urgente de todos los excrementos de palomas acumulados en aceras, calzadas, zonas peatonales, plazas, parques, fachadas y demás elementos del espacio público de la ciudad con medio y productos específicos que garanticen no solo la retirada física de las heces, sino también la desinfección y la protección de las superficies afectadas frente a futuros daños.
  2. Elaborar un diagnóstico técnico actualizado de la población de palomas en Santander, que identifique los puntos críticos de concentración de aves y excrementos en todos los barrios de la ciudad.
  3. Poner en marcha un plan integral de control efectivo de la población de palomas en Santander que incluya medidas de control poblacional y de gestión ética de las colonias, de acuerdo con la normativa vigente en materia de bienestar animal y salud pública y la instalación progresiva de sistemas disuasorios homologados (pinchos, redes, cableado de acero, láminas de silicona, placas de metacrilato u otros elementos similares) en edificios y elementos del espacio público donde se detecten mayores problemas de posado y nidificación.
  4. Realizar un seguimiento y mantenimiento periódico que evite que esta situación vuelva a reproducirse, integrando la limpieza de excrementos de palomas en la planificación ordinaria del servicio municipal de limpieza.
  5. Desarrollar campañas de sensibilización ciudadana para evitar la alimentación de palomas en la vía pública y fomentar la colaboración vecinal en la identificación de focos y la adopción de medidas preventivas en inmuebles privados, de conformidad con las ordenanzas de tenencia y protección de animales de otros grandes municipios.