Los recientes acontecimientos que hemos vivido en Santander, además de luctuosos y ser una tragedia, han puesto al descubierto la comprometida situación de la Policía Local de Santander, así como la existencia de graves carencias que afectan a la seguridad ciudadana y a su función estratégica en este tipo de situaciones. Hemos podido comprobar que la Policía Local carece de elementos básicos y claves para poder afrontar situaciones ordinarias y extraordinarias. La falta de medios y de liderazgo no solo pone en peligro a los agentes, sino también a los vecinos y a todos los ciudadanos en general.

 La Policía Local constituye un elemento esencial en cualquier municipio, es un instituto armado de naturaleza civil y estructura jerarquizada que depende directamente de cada ayuntamiento, donde la jefatura recae en el alcalde o alcaldesa del término municipal. Además, son el escalón de seguridad más cercano al ciudadano y al vecino, ya que su principal ámbito de actuación es el entorno urbano y su propósito fundamental es garantizar la convivencia ciudadana y el cumplimiento de la normativa municipal.

 La Ley de Coordinación de Policías Locales de Cantabria 9/2022, de 27 de diciembre, señala entre sus funciones esenciales la ordenación, señalización y dirección del tráfico en el casco urbano, así como la instrucción de atestados por accidentes de circulación dentro de su competencia. Asimismo, los agentes municipales actúan como policía administrativa para vigilar el cumplimiento de ordenanzas y bandos sobre ruidos, horarios comerciales o medio ambiente, y desempeñan un papel crucial en la seguridad ciudadana mediante la vigilancia de espacios públicos, la prestación de auxilio en catástrofes y la protección.  Hemos de recordar que la policía local goza de un doble mando. Por un lado, el jefe máximo y responsable político de la Policía Local es la alcaldesa, según la Ley de Bases de Régimen Local y por la Ley de Coordinación de Policías Locales de Cantabria, mientras que el mando operativo lo ejerce el jefe de la Policía Local, que es quien ejerce el mando inmediato y operativo.

En el contexto actual de la plantilla, vemos como se aprecia la existencia de carencias técnicas y organizativas muy graves. La falta de recursos técnicos y humanos no es una deficiencia puntual, sino un estado sistémico evidenciado en los últimos acontecimientos. Los regionalistas de Santander creemos que es más necesario que nunca plantear la modernización de la Policía Local y conocer sus necesidades, en qué mejorar y adaptar a los tiempos actuales.

Se ha destapado que existe una ausencia de protocolos como pudimos ver en la tragedia de El Bocal, una usencia de procedimientos y medios técnicos adecuados al «siglo XXI». A todo esto, debemos sumar los conflictos laborales y salariales y el incumplimiento de acuerdos previos sobre las condiciones laborales y la falta de una mesa sectorial efectiva. Podríamos seguir con la imposición masiva de multas, el mal funcionamiento de las emisoras, la falta de medios materiales… Este no es el retrato de una policía que, consideramos, debe cumplir con los más altos estándares de actuación, de medios, de personal y de protocolos. Es más bien el relato de una policía creada a imagen y semejanza de nuestra alcaldesa.

La modernización profunda de la Policía Local no es una opción, sino un requisito obligatorio para la eficacia de este servicio público. Una policía moderna debe integrar herramientas tecnológicas de vanguardia, sistemas de inteligencia artificial para la gestión inteligente del tráfico, dotarse de los mandos adecuados y preparados, tener los protocolos al día y debidamente actualizados, contar con las aplicaciones necesarias y dispositivos digitales que agilicen la burocracia en la calle,… Una evolución que permita pasar de un modelo reactivo a uno preventivo, donde el análisis de datos ayude a identificar zonas de riesgo antes de que ocurran incidentes. Además, la modernización implica una formación continua en ciberseguridad y mediación de conflictos y atención al vecino, adaptándose a una sociedad más digital y diversa.

En definitiva, lo que traemos a este Pleno es la necesidad de hacer un diagnóstico serio para comprobar la situación real de la Policia Local que nos sirva como punto de partida para su modernización, porque lo que ha ocurrido es un punto de inflexión y no podemos esperar más. Una Policía Local actualizada y adaptada a los tiempos modernos no solo mejorará su capacidad operativa, sino que reforzará su legitimidad y cercanía con el vecino, algo esencial en nuestra ciudad, convirtiéndose en un Cuerpo más transparente, sostenible y capaz de responder a los retos diarios y a las situaciones excepcionales que puedan darse.

La situación de la Policía Local de Santander ha sobrepasado el umbral de lo gestionable con parches temporales. Se requiere de una vez por todas voluntad política firme para ejecutar la transformación que dote al cuerpo de la dignidad, los medios y los mandos que la ciudadanía de Santander exige y los agentes merecen.

Por todo lo expuesto, el Grupo Municipal Regionalista presenta al Pleno del Ayuntamiento de Santander la siguiente

PROPUESTA DE ACUERDO:

La convocatoria de una comisión especial en el plazo máximo de un mes con el fin de realizar un diagnóstico de la Policía Local que permita determinar las necesidades a nivel de personal, material, de protocolos y medios, así como la determinación de los medios necesarios para su modernización.