La Casa de Salud Valdecilla, inaugurada en el año 1929 gracias al mecenazgo de Ramón Pelayo de la Torriente, Marqués de Valdecilla, constituye el mayor hito de la historia sanitaria de la ciudad de Santander y de toda Cantabria, así como uno de los mayores a nivel arquitectónico y social. Esta institución no solo revolucionó la asistencia médica en España, sino que se convirtió en un indiscutible motivo de orgullo e identidad colectiva para los santanderinos. Uno de los elementos arquitectónicos más singulares y con mayor carga simbólica de este complejo hospitalario fue su gran fachada de acceso principal, coronada por una monumental portalada de estilo regionalista diseñada por el prestigioso arquitecto Gonzalo Bringas. Esta obra no solo poseía un indudable valor artístico, sino que representaba formalmente la puerta de entrada al progreso médico y la hospitalidad de nuestra tierra.

En 1970, con motivo de la modernización del hospital, tanto la fachada como su portalada fueron derribadas. Con un criterio previsor y un evidente deseo de preservación futura, las piedras de la arcada y de la balconada fueron desmontadas y meticulosamente numeradas una a una. Sin embargo, durante todo este tiempo el destino de este valioso fragmento de nuestra historia ha sido el olvido institucional.

Actualmente, los restos numerados de la portalada histórica yacen desparramados, y ocultos por la maleza, bardales y escombros en una finca junto al campo de fútbol Manolo Preciado de Parayas, en el término municipal de Camargo. El avanzado estado de abandono y degradación de estas piezas de sillería histórica motivó que la prestigiosa asociación conservacionista Hispania Nostra incluyera este bien en su Lista Roja de patrimonio en peligro de desaparición.

Como capital de Cantabria, Santander no puede permanecer ajena al deterioro de uno de los símbolos históricos de la institución médica que define nuestro pasado reciente y nuestro presente. Tal y como ya se ha sugerido, lo razonable sería recuperar los elementos de la portada, restaurarlos y ubicarlos ya montados en la rotonda de Valdecilla Norte, ya que así se encontraría lo más cerca posible de su emplazamiento original. Además, el Hospital Valdecilla celebrará en tres años su centenario. Por ello, salvar la portalada histórica de Valdecilla requiere de una acción urgente, coordinada y decidida por parte de todas las administraciones competentes, asumiendo la responsabilidad que corresponde en la protección de los testimonios de nuestra historia colectiva.

Por todo lo expuesto, el Grupo Municipal Regionalista presenta al Pleno del Ayuntamiento de Santander la siguiente

PROPUESTA DE ACUERDO:

  1. Instar al Ayuntamiento de Santander a iniciar los trámites para formalizar un convenio institucional con el Gobierno de Cantabria que incluya la realización de un estudio sobre la situación de los sillares que componen la portalada de la antigua Casa de Salud Valdecilla.
  2. Que dicho informe establezca los pasos a seguir para trasladar y restaurar dichos elementos a través de un proyecto técnico integral que también contemple la reconstrucción y puesta en valor de este monumento histórico-artístico en el entorno de Valdecilla.
  3. Que la instalación de esta portalada se lleve a cabo antes del 24 de octubre de 2029, cuando tendrá lugar el centenario del Hospital Valdecilla.