EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

La magosta es una celebración ancestral que tiene su origen en la recolección de castañas, una de las actividades más esperadas en los pueblos cántabros desde tiempos celtas. Tradicionalmente, se celebraba en torno a una gran hoguera en la que los vecinos asaban castañas para compartirlas en comunidad, acompañadas de música, vino y productos locales. Además, el ritual estaba ligado a los cultos de difuntos y las celebraciones de agradecimiento por las cosechas de otoño. Así, esta celebración simboliza la unión social y la transmisión de costumbres propias, que han perdurado durante siglos en Cantabria.

Esta fiesta no es una reliquia del pasado, sino una tradición viva y profundamente ligada a la identidad cántabra, que cada otoño se celebra en numerosos pueblos de la región. De hecho, en el valle de Buelna incluso tiene la consideración de Fiesta de Interés Turístico Regional. La magosta es, de esta manera, un atractivo para el turismo rural y una ocasión para poner en valor la cultura, la música, la artesanía y los productos autóctonos. ​

En Santander también se celebró este evento durante varios años, pero en 2016, curiosamente cuando Gema Igual llegó a la Alcaldía, tuvo su última edición. La magosta santanderina, que tenía un carácter solidario ya que todo el dinero recaudado se destinaba a programas y organizaciones sociales como Cáritas o la Cocina Económica, consistía en el reparto de raciones de castañas asadas en la plaza del Ayuntamiento, acompañado de actuaciones de música y danzas tradicionales de Cantabria.

Sin embargo, en la programación otoñal del Ayuntamiento de Santander, repleta de actividades y talleres de fiestas como Halloween, actualmente no se dedica ni un espacio para la tradición de la magosta, desplazando aún más las costumbres cántabras y favoreciendo la desaparición de nuestras señas de identidad.

Desde el Grupo Municipal Regionalista reclamamos al Ayuntamiento de Santander que, en futuras ediciones, incorpore la magosta a la programación cultural de otoño, dando visibilidad y continuidad a una festividad tan representativa para las familias cántabras como olvidada en la capital.

De esta manera, trasladamos al Pleno el siguiente:

RUEGO

  • Recuperar la celebración de la magosta solidaria que el Ayuntamiento de Santander dejó de organizar en 2016.